Qué se rompe a los seis meses de poner un agente en producción
El día de la demo es el más fácil. Después cambia el modelo, cambian los precios y se va quien lo armó. Qué conviene dejar resuelto desde el principio.
Imaginá que un lunes tu agente deja de responder. Nadie tocó nada. El proveedor retiró el modelo que usaba, la persona que lo armó ya no está, y la clave de la API está en la cuenta de esa persona.
Un agente no es un proyecto que se termina y se entrega. Depende de piezas que cambian aunque nadie toque tu sistema.
Cambia el modelo
Los modelos tienen fecha de retiro. Anthropic se compromete a avisar con al menos 60 días, y Claude Sonnet 4.5, lanzado en septiembre de 2025, tiene retiro fijado para el 30 de noviembre de 2026. No pasa solo con los modelos: OpenAI fijó el retiro de su Assistants API para agosto de 2026, con un año de aviso.
Lo menos visible es que un modelo nuevo no es un reemplazo directo. Puede responder con otro tono, usar las herramientas de otra forma o fallar en casos que antes resolvía bien. El sistema puede seguir andando, pero peor, sin que nadie se entere.
Por eso conviene fijar la versión exacta del modelo y tener una lista de preguntas para comparar antes de cambiarlo. Si usás RAG, además, los embeddings de un modelo no se pueden comparar con los de otro: cambiarlo implica volver a indexar todo.
Cambian los precios y el uso
El costo de un agente no depende solo de la tarifa. Crece si suben las consultas, si los documentos son más largos o si cambiás de modelo. Sin un límite de gasto y una alerta, te enterás cuando llega la factura.
El saldo también puede fallar. Una cuenta sin crédito puede devolver el mismo tipo de error que un exceso de tráfico, y reintentar no sirve de nada. En nuestro servicio de documentación interna separamos esos casos: si no hay saldo, falla enseguida, registra el código del error y el índice anterior sigue funcionando.
Se va quien lo armó
Es el riesgo menos técnico, y por eso es fácil pasarlo por alto. El flujo vive en la cuenta de una persona, el prompt se editó a mano en un panel y nadie sabe por qué está escrito así.
- Accesos de la empresa: claves y permisos que no dependan de la cuenta de nadie. Nuestro servicio accede al repositorio de la documentación con una clave de solo lectura que cumple esa condición.
- Prompts versionados: guardados en Git, con su historial, no en un panel. Así se sabe qué cambió y cuándo.
- Decisiones por escrito: qué se eligió, qué se descartó y por qué.
Qué dejar resuelto desde el principio
- Versión del modelo fijada y una persona responsable de seguir los avisos de retiro.
- Lista de preguntas para probar cada cambio.
- Límite de gasto y alertas.
- Accesos a nombre de la empresa.
- Prompts y configuración en Git.
- Un plan para cuando el agente falle: quién se entera y qué pasa con el trabajo pendiente.
Ninguna de estas cosas es difícil el primer día. Todas se vuelven difíciles el día que el agente deja de responder.